domingo, 29 de mayo de 2011

Desesperación


Y se fué, bajo la mirada melancólica de la luna
quedando olvidado en el vacío recuerdo del pensamiento.

Y volvió, como lágrima enjuta y seca de sentimientos
como áspera caricia de locura.

Y pasó, delante de mis labios llenos de lúgubre calor
llenos de húmeda pasión y erótica mirada.

Y no los vio, se adentró en sonrisas no buscadas, en pechos no deseados anhelantes de suspiros engañados.

Y no volvió, la lluvia se apoderó de mi semblante, de mi ternura de mi niñez no recordada.

Y vibré, de alegre tristeza encontrada, de inhóspita sinrazón, de lujuria olvidada.